domingo, 9 de octubre de 2011

•»Яє -ɴαcєя..«


"Salir de un coma es complicado y si es auto impuesto aun más"


Tuve que recurrir a imponerme uno, más que por necesidad física, por una emocional tan grande que estaba carcomiendo lo poco y nada que quedaba de lo físico...
Mi escrito anterior era de una persona a la cual yo sentía con coma, pero esta vez hablaré de el en que me mantuve yo.


Fueron meses diferentes, de esos en que eres un alguien opuesto al que todos están acostumbrados a ver, sentir o mantener a su lado. Eres un ser extraño a ese paradigma subjetivo que los que te conocen o dicen hacerlo tienen de ti.
Creo que el coma del que hablé hace meses atrás, me lo apropié sin querer... No de esa manera cruel, pero si la sombra que existía ahí, terminó por envolverme y me dejé atrapar por esa estúpida sensación de soledad.


Opté por refugiarme en lo único que tenía, mis ya quebradas emociones, nuevamente saque fuerzas de flaqueza, flaqueza extendida en todo el ámbito de la palabra, mi cuerpo estaba haciendo demasiado evidente lo que a el alma le pasaba, se estaba volviendo gris y sin brillo.
Los días pasaban sin mayor relevancia, todo giraba a su ritmo y yo me sentía retrasada en varios más días del que se estaba viviendo. Me hice experta en aparentar que nada me pasaba y que nada me afectaba, logré manejar el poco o casi nada brillo de mis ojos aludiendo alguna excusa absurda que  se me ocurría ahí, pero normalmente siempre pasaban ocultos entre gafas. Sumé la extraordinaria forma de sonreír candidamente aun cuando lloraba por dentro, sí, lo sé... ¡Yo y mi estúpida idea de no involucrar o dar pena a los demás!


El alimento se volvió en algo cada vez más escaso y una que otra vez cuando lo ingerí, horas más tarde odié hacerlo por el malestar que me producía...


Era el momento de imponerme el coma.


Comencé por evitar muchas cosas y alejarme de tantas otras y como si nada fuese casualidad, debía viajar.
Centré toda mi atención y poco ánimo que quedaba en ese viaje y metódicamente ordené cada uno de los detalles de este, dejando nada al azar o que pudiera escapar a mis manos... Aunque no estuvo exento de eventualidades, pude conocer cosas y dejarme maravillar por eso que a mis ojos aun era desconocido y fascinante. 
Volví a sacar la nena que estaba dentro para que maravillada por lo desconocido fuera ella la que disfrutara y mantuviera en su memoria lo que se estaba viendo en aquel momento, la mujer herida estaba en el fondo cuidando que nadie hiriera a la nena y terminara de romper lo que era.
Era tal la barrera que había puesto en todo lo que me rodeaba en que no me daba cuenta en que eso llamaba la atención y parecía ser atractivo a otros y estaba consiguiendo exactamente lo opuesto a mi propósito. 
Con una infinidad de conversaciones acumuladas, cariños y mimos de quien menos lo esperaba, con 2 familias adquiridas y aferradas al corazón, con maravillosos paisajes en mis retinas para cuando quería desaparecer o me sentía mal, solo recordarles y sentir esos abrazos que me llenaban de amor y me hacían sentir querida y valorada es que volví a mi realidad.


Cosas nuevas me esperaban, cosas nuevas viví y nuevas personas llegaron a mi. Algunas se han quedado, otras se han ido, algunas están zurcidas a mi corazón y alma y de ahí no se irán jamás y otras simplemente andan rondando por ahí, son ecos de un algo que paso, pero que ya no tiene cabida en este presente.
Creo que todo eso me hace sentir que renací, que hoy estoy volviendo a ser yo, lentamente, quizás más de lo que algunos quieren o desean, pero aquella que cree en sueños, vive por ellos y con solo ayudar a los demás y ver que produce una alegría se alimenta y siente feliz esta volviendo para quedarse.
A pesar de que el tiempo en estos momentos es escaso y he tenido que privilegiar cosas por sobre otras, no me arrepiento, si me he alejado de algunas personas, ellas me hacen saber que siguen ahí para mí, así sea con un eco de mi voz o una simple carta les hago saber que siempre son y serán algo especial en mi, ellos saben quienes son y que representan en mi vida y no hay necesidad de nombrarles, no están a mi lado por interés ni mucho menos, están porque les importo, algunos a más metros que otros, pero como he dicho siempre, las distancias para el corazón no existen.
En cuanto al alimento, he quedado con problemas, la pena hace aparecer la inapetencia y eso será siempre igual y por mucho que quiera erradicarla de mi ¡¿Se puede vivir sin pena?! Creo que no, porque es esta misma la que hace apreciar lo que te pone o hace sentir alegre. Pero he descubierto dos sustitutos increíbles, que son una inyección de alegría y vitalidad que aunque pueda estar aturdida de problemas, logran sacar lo mejor de mi. 


 • TU, si tu. Sigues dándome esas fuerzas que tantas veces siento que se me acaban. Logras ese empuje a continuar, aunque me amenaces con tantas cosas solo para que logre reaccionar. Me brindas todo lo que puedes y más de lo que debes para que no decaiga o me deje abatir. Sacas de esas múltiples lágrimas un sinfín de sonrisas y así pueda enfrentar lo que a veces a pedazos se me viene encima. Tomas mi mano para ir juntos por todo lo que vivimos ambos y aun así nos nutrimos el uno al otro de "un no se que" para afrontar y salir airosos. Así como haz estado para mi, ahí estaré yo para ti.... porque tu vida es una extensión de la mía y no dejaré que ninguna de las dos se acabe, aun tenemos muchos "por que" vivir, seguir, luchar, soñar y descubrir...
Recuerda que dos pequeños esperan por nosotros. Poco a poco han venido volviendo a mi en sueños y están deseosos de estar aquí junto a ti y a mi. 
Y pronto dejaremos de ser un "Tu & Yo" para ser un "Nosotros"....


 • Uds, los angelitos que llegaron a llenarme de sonrisas la existencia, a no dejarme abatir, a estar y ser mejor para uds, llegaron en un momento tan, pero tan oportuno que aun creo que son un sueño. 
Ver sus caritas, recibir sus mimos, cariños, abrazos, besos y disfrutar con uds de muchas cosas que a veces una se priva es lo mejor que podría haberme pasado.
No han llegado solos, sino de mucha gente que me brinda un calor especial, amigos de esos que no sabes donde estaban, pero ahora que han llegado, los sientes amigos tal desde un principio y sin condicionalidad...

Creo que es el mejor momento para haber renacido y salir del coma que me había auto impuesto, me estoy llenando de cosas con las cuales me había desencantado y la vida me brinda una oportunidad más para ser feliz y armar un mundo tal y como me gusta a mi, pero si bien a pesar de todo, he aprendido que esos comas auto impuestos no son tan malos después de todo, era justo y necesario, para mi alma, corazón y cuerpo... y por sobre todo para ver quienes están en mi vida. Aprendí a su vez, que se me puede derrumbar el mundo millón veces más, pero hay algo dentro de mi que me ayuda a renacer y seguir, luchar por un vivir...

Cada uno es dueño de como querer vivir, y yo lo hago como me gusta, rodeada de sonrisas, siendo útil, recibiendo y dando cariño, dando lo que más puedo y soñando con imposibles para hacer felices a otros, así es como elegí vivir, ese es el mundo que escogí para mi...

domingo, 28 de noviembre de 2010

» cOma...«



...Recostado sobre una cama sin abrir los ojos es como te encuentras hace ya casi 2 meses...
Tomo tu mano y una frialdad se apodera de la mía. Lentamente tu mano recibe de mi calor, pero este no alcanza a inundarte todo el cuerpo. Sigues frío
No te mueves, solo se infla tu pecho producto de tu que corazón por alguna razón necesaria de aire y los pulmones mandados comienzan a recolectarle...
Te observo durante largos minutos que se devoran la luz que entra por la ventana.
Estás pálido, tu cara no presenta expresión alguna, es sombría por momentos, es irradiadora de paz por otros, depende de la luz que te llegue a esa carita de nene que siempre haz de tener.
Duele, duele verte así..., te hablo de amor, de todo lo que siento por vos, de las incontables veces que he llorado amargamente y en otras de solo felicidad al oír de tus labios emanar un te amo por mi.
De las noches en que te robas mi alma, la sacas por la boca con un beso y cual ladrón a urtadillas, buscas un rincón y disfrutar de lo robado.
De esos sueños en donde de alguna forma esras minimamente presente, en algunos sos el actor principal y en otros nada más que un mero espectador, pero ubicado en la mejor posición casi sintiendo lo que pasa la protagonista (en este caso yo)
Te bebes el néctar de mis días, el dulzor de mis miradas, te impregnas del color de mis sentires, pero lo más triste es que no lo sientes, ya no me sientes, no sentís nada.
Sigues sin hablarme. Tu voz se ha apagado... procuro no llorar, aun sabiendo que no me vez, pero algo me dice que me podrías sentir, asique procuro no hacerle. Tu mano ha recobrado un poco de tu calor normal y me alivia saber que en eso al menos te puedo ayudar.
Cuantas veces añoré estar siempre a solas contigo y tenere solo para mi, pero estas impávido a cada acto que pueda hacer por ti...
Te repito tanto mentalmente como en susurros, a veces a media vos y otras cuantas en gritos desesperados que te amo con locura, casi al borde de la desesperación y con miedo de no hacerte feliz. Este miedo es el que se ha apoderado de mi corazón y en donde ya se erradicó, echó raíces y hasta que necesite de la última gota de aire y así dar el aliento final no se irá de mi jamás.
Es inútil, puedo llorar sobre ti, besar tu piel procurando que mis labios absorvan el frío de tu cuerpo y yo comerle aun así sabiendo que me dañará mi alma y nada pasa contigo.
Por sorpresa abres los ojos y busca tu mirada identificar el lugar de alguna cara familiar, me pongo a tu lado, donde tu mirada se encuentre con la mía empañada de lágrimas de saber que estas..., pero al instante en que ya nuestras miradas se juntaron y deberían formar una y que me sonrías al ver que no he dejado de ser tu "enana llorona", no tiene luz alguna la pupila de tus ojos. Aterrada descrubro que no me ves, corro a tomarte la cara entre mis manos y éstas pasan de largo, te traspasan, no pueden tocarte y por ende vos no me sentís a tu lado. Tiemblo, se me viene un muro encima y casi termina por aplastarme sin piedad alguna. Vuelvo a abalanzarme contra tu pecho y le golpeo reclamandote, casi balbuceando debido al incesante llanto..., el cual termina haciendome terminar en estado de shock y ahora ser yo quien ya no sepa nada, solo balbucear toscamente preguntas absurdas, sin respuesta alguna o de plano sin respuestas lógicas...
No hago más que preguntar...  

...¡¿Me olvidaste?!...
...¡¿Tanto te daña tenerme cerca?!...
...¡¿Qué hice?!...
...¡¿Pasará?!...
...¡¿Me amas?!...
...¡¿Te amo?!...
...¡¿Nos amamos?!...
...¡¿Nos amamos lo suficiente?!...
...¡¿Basta con ello?!...

Se repiten y no dejan de repetirse... y no alcanzo a responder mientras las ideas de mi cabeza se unen y forman otra pregunta más...
Te vas dejando la habitación... dejándome sumida ahora en un mundo sin color alguno, sin aroma por percibir, sin objeto por contemplar... eh quedado sola en una caja de cristal, donde todos me ven, quieren estar conmigo y yo cegada de vista y mutilada de alma no los veo ni siento...
Me ahogo en mis propias lágrimas y creo que a veces lloro con más ganas al saber que éstas podrán fin a todo... y tanto vos como yo no sufriremos más...